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Ocho por Radio Por Carlos Calzado C.|| Alejandro Ramos y Fernando Zelaya, esbirros de Borge

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Escuche mientras lee: Revolution 9 de “Los genios de Liverpool”. Una muestra existencialista-expresionista del explosivo final de los 60. Los sonidos del caos que bien podrían evocar la caótica realidad actual… -violento, isn´t it?-

Los sindicatos de taxistas en todo el estado, pero principalmente los de la zona norte, fueron creados con reglas y objetivos loables, por ejemplo, consideraron la profesionalización de los conductores también denominados “martillos”, con el objetivo de gestionar placas para su beneficio personal y desde luego, de sus familias; consideró además el otorgar servicios médicos de calidad, una representación legal acorde a las circunstancias de la prestación del servicio y en conjunto, mejorar continuamente el servicio que los taxistas deben ofrecer a los usuarios. Ese era el objetivo inicial.

Desde luego, todo ello fue pervertido y amafiado por los gobiernos estatales priistas, quienes hicieron de esos sindicatos, organizaciones facciosas destinadas a la compra, coacción y gremialización del voto priista, pero no sólo ello, también los convirtieron en una de tantas “cajas chicas” de la ingeniería electoral (mapacheo), en el transporte oficial del acarreo electoral, en propaganda móvil de sus candidatos y por si todo esto fuere poco, fomentaron el monopolio transportista más fuerte y omnipresente aún en comparación con el celebérrimo y extinto “pulpo camionero” del otrora Distrito Federal al incidir en el servicio de transporte urbano municipal en flagrante violación a la autonomía municipal.

Además, dentro del sistema clientelar del PRI, la entrega de placas se hizo marginal para los “martillos” y se direccionó hacia políticos, funcionarios públicos y destacados “amigos” del sistema, de manera que el monopolio ni siquiera pertenece a los choferes del estado, sino a unos cuantos beneficiarios de los cuales, desde luego, trascienden Félix González Canto y Roberto Borge Angulo.

Lo más grave es que estos sindicatos fueron permeados por el crimen organizado, al grado que hoy día muchos taxis y sus choferes están dedicados al tráfico de drogas, el robo a casa-habitación, secuestro, secuestro exprés, transporte de sexo servidoras (es) y hoy, con la anuencia del director de Comunicaciones y Transportes de Sintra, Alejandro Janitzio Ramos Hernández, en ser golpeadores y agentes de Sintra, dedicados a la cacería, acecho, agresión y fiscalización de otros servicios de transporte, principalmente a los pertenecientes a la plataforma denominada Uber y a los transportistas turísticos con placas federales.

Los desmanes de estos “gorilas” ya han generado la muerte de choferes de ambos bandos, pero, además, han expuesto patéticamente la imagen de nuestros destinos turísticos con hechos inimaginables; todo ello con la anuencia y participación activa de los inspectores de Sintra como por ejemplo, el hecho de subir a una camioneta de transporte de turistas a una grúa, ¡aún con los turistas dentro de la misma!

Recientemente, los transportistas de turismo con placas federales han denunciado no sólo los excesos, sino la violación a las disposiciones federales que sistemáticamente hace Sintra. Lo que llama la atención poderosamente es que, a decir de los propios denunciantes, la salida de Jorge Portilla Manica, quien se desempeñó como secretario de Sintra, ha representado el incremento de los “operativos” y excesos instruidos por Ramos Hernández.

La pregunta que salta a la vista y, en lo personal no me explico, es, ¿por qué no se ha hecho una denuncia penal por lo que hace a la actuación de los taxistas sindicalizados en actos de “inspección” que más bien es acoso a otros transportistas?, y, sobre todo, ¿por qué no le han fincado responsabilidad, también penal, a Alejandro Ramos Hernández por usurpación de funciones federales? Además, preexiste el hecho de actuaciones que contravienen a las disposiciones federales.

¿Quién es el beneficiario de todo esto? ¿Los choferes o “martillos”? desde luego que no. ¿Los usuarios del transporte?, ¡mucho menos!, somos, en todo caso, las víctimas. ¿El Gobierno del estado?, pero por supuesto que no. ¿Janitzio Ramos Hernández?, pues en parte, pero, ¡ojo!, este es sólo un “esbirrito”, un “sirvientito”, “la chacha”. A quienes no sólo conviene, sino que les resulta un asunto vital, es a Félix González, a Roberto Borge, a Víctor Viveros y a toda esa runfla de traidores.

PANISTAS ESBIRROS

De todo esto, sorprende la postura del presidente de la Comisión de Comunicaciones y Transporte del Congreso local, y hoy, flamante precandidato a la presidencia municipal de Othón P. Blanco, Fernando Zelaya Espinoza. Resulta increíble el poder de la palabra para evidenciarse a sí mismo, le cuento; en una de esas “entrevistas a modo”, el “reportero” le anticipa que los representantes de la plataforma electrónica Uber, habrían puesto un plazo hacia el mes de marzo para que el proyecto de Ley de Movilidad considere mejores circunstancias para su plataforma.

En respuesta, el diputado responde que los trabajos de la nueva Ley de Movilidad serán retomados en el periodo ordinario a punto de iniciar, pero luego se sale de la declaración objetiva para decir que no pueden ser amagados y menos aún, “por una aplicación de origen extranjero” -¡ajá!-. Es decir, el representante popular se sale de su obligación, que es la representación de quienes los eligieron, para abonar en favor de los sindicatos, al denostar a una empresa que pretende prestar el servicio fuera de la esfera de los sindicatos, por el hecho de ser extranjera… -¡chaz!, entérese señor diputado, el 80% o más de las cadenas hoteleras que operan en Quintana Roo son de origen extranjero.

LAS CONSECUENCIAS

Las empresas transportadoras de turistas con placas federales, quienes, dicho sea de paso, invierten en asistir a ferias internacionales para lograr contratos y mayor tráfico de turistas a Quintana Roo, han evidenciado la pérdida de contratos con touroperares extranjeros, debido principalmente a “los pequeños inconvenientes” que padecen los turistas al llegar al destino por los hechos, ¡más patéticos y absurdos que en caricatura! En verdad, me pregunto; luego de que han llevado este circo a extremos inauditos, ¿en serio no les da un poquito de vergüenza?, ¡chingao son patéticos en serio! Y todo por unos cuantos centavos, en serio no tienen madre.

Por ahí nos vemos.

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