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Convierten auditorio del bienestar en centro de vigilancia para Quintana Roo

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En la estructura del Auditorio del Bienestar, símbolo de la corrupción y el saqueo en Quintana Roo, operará desde el próximo año el Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo y Calidad (C5) desde donde, con alta tecnología, se combatirán los delitos en el estado. Será, en sí, un Escudo de Seguridad.

A un año de ser inaugurado, el 14 de septiembre de 2016, por Roberto Borge -preso en Panamá por cargos de corrupción que no sólo afectaron el patrimonio del estado sino de varios particulares- el Auditorio empezará a ser habilitado como un búnker con la capacidad de controlar, desde Cancún, la seguridad en toda la entidad, confirmó en entrevista ayer el gobernador Carlos Joaquín.

En el C5, que se integrará a los que ya operan en Puebla, Estado de México, Nuevo León y Ciudad de México, operarán los números de emergencias y denuncias 911 y 089, así como la Policía Cibernética que atiende casos de secuestros virtuales o extorsiones telefónicas, además de una central de monitoreo de más de 3,000 cámaras de vigilancia y 130 arcos carreteros instalados en lugares estratégicos.

“Definir el uso que se le podía dar al Auditorio del Bienestar, se había convertido en un problema”, dijo el gobernador, al referirse a los defectos por mala planeación en la estructura que costó 244 millones de pesos, con un sobre costo de 60 millones de pesos.

Ante esa situación, el Gobierno estatal analizó la alternativa de instalar ahí el C5, que podría iniciar operaciones antes de que concluya el año. La ubicación es idónea pues otros C5 que funcionan en el país están ubicados generalmente en áreas aledañas a carreteras o bulevares conurbados.

El C5 de Toluca es considerado el centro de vigilancia más importante de América Latina; tiene la sala de monitoreo más grande del continente. Usa tecnología similar a la que se utiliza en Alemania, Israel e Inglaterra.

Sus cámaras de seguridad cuentan con tecnología de reconocimiento de imágenes. Logran detectar, por ejemplo, las placas vehiculares; introducen la matrícula en la base de datos del sistema y determinan si se trata de un vehículo reportado como robado o si es parte de un crimen.

Las cámaras lectoras de placas permiten obtener una imagen nítida incluso si el vehículo está en movimiento. Están diseñadas para reflejar el brillo de la superficie de la placa, ignorando el resto del panorama.

Están “programadas” para detectar cualquier cuerpo extraño, como objetos tirados, grandes grupos de personas u obstáculos en la vía pública, y dar aviso a los operadores del C5.

Gracias a ello, es posible monitorear las 10 mil cámaras que hay en todo el Estado de México sin perder los detalles que el ojo humano no logra detectar. Además, los C5 reciben ayuda de subcentros ubicados en varias partes del estado y unidades de vigilancia móvil.

En el C5 de Toluca labora personal de la Marina, el Ejército y las policías federal y estatal, además de un grupo de cinco personas con sordera que trabajan como monitoristas, ya que tienen la habilidad de leer los labios y un mejor desarrollo de la vista, que compensa la falta de oído.

En el centro también usan la tecnología para cuidar la seguridad y los datos de sus trabajadores, que en su mayoría son psicólogos, abogados y criminólogos. Además de acreditar los exámenes de control de confianza, a través del reconocimiento facial y el escaneo de iris, sus voces, rasgos faciales y retina, están almacenados como medida de seguridad interna.

La gran mayoría de los operadores son jóvenes saliendo de la universidad, son policías de carrera y el pago es muy bueno. No deben tener antecedentes penales, se graba su voz, rasgos faciales, ADN e iris. Esa calidad es la que necesitas para que funcione.

El personal que atiende el C5 está capacitado para atender emergencias médicas y de protección civil. Entre sus protocolos está la atención a casos de ahogados, amputaciones, asfixia, convulsiones, electrocutados, hemorragias, infartos, intoxicaciones, quemaduras, sobredosis y trabajos de parto.

Los operadores también están capacitados con perspectiva de género en casos de abuso a mujeres. El director, Miguel Ángel Zamora, pone el ejemplo de una joven que sufre abuso sexual. “Los operadores jamás le preguntarán qué ropa llevaba puesta o si bebió de más antes de la agresión. Ellos están capacitados para apoyar y tranquilizar a la víctima, sin juzgar”.

La tecnología que utiliza el C5 internamente, como el reconocimiento facial y el escaneo de iris, se utiliza con varios fines en el mundo.

Los primeros experimentos de reconocimiento facial se llevaron a cabo en 1960. El primer sistema requería que una persona localizara manualmente los rasgos faciales, como los ojos, las orejas y la nariz. Hoy, esta tecnología es utilizada por empresas como Facebook y Google, que en automático permiten etiquetar amigos y encontrar fotos.

China, por otro lado, fabricó el primer cajero automático con reconocimiento facial. La máquina no permite retirar dinero a menos que el rostro coincida con el de las fotos registradas del usuario. Además, la máquina almacena los números de serie de cada billete depositado, así que quienes depositan billetes falsos, son identificados.

Finalmente, el escaneo de iris ha permitido ahorrar trámites y papeleo. La ONU, desde 2013, puede distribuir millones de dólares para los refugiados sirios gracias a que construyó una base de datos con imágenes de sus retinas. Así, cuando alguno necesitaba apoyo económico sólo iba a un banco que contara con identificador de iris y sin hacer papeleo, recibía la asistencia. Esto también ayudó a prevenir el fraude, ya que anteriormente la ONU entregaba tarjetas para cajeros automáticos que podían ser revendidas en el mercado negro.

Uno de los objetivos de los C5 es que las autoridades puedan reaccionar al instante a los delitos; con las cámaras de vigilancia y sensores, se pueden reconocer disparos de arma y demás delitos. Pero también se pretende que se puedan identificar a tiempo situaciones de riesgo, como lo son inundaciones, incendios y otros acontecimientos en los que intervendría Protección Civil y Bomberos.

No sólo son para la reacción, sino fundamental para la prevención, ya que la tecnología que utilizan cuenta con más de 500 variables o algoritmos en las cámaras y dispositivos para que, aunque no se esté viendo el monitor y tenga en la cámara otra proyección, se pueda tener conocimiento de la información que se manda a través de un software.

A través de un C5 se pueden detectar amenazas con anticipación; se monitorean diferentes ubicaciones en las ciudades. Con el monitoreo en video se validan incidentes y delitos en tiempo real, con lo que también se apoya a que haya menos falsas alarmas. Las autoridades tienen conocimiento sobre las amenazas, los sospechosos de delitos y la ubicación geográfica al instante.

Quienes trabajan en la base del C5 respaldan a los elementos de seguridad que están en las calles; además de la comunicación directa, envían detalles de los acontecimientos de la ciudad en tiempo real, con lo que se hay mayor coordinación.

Con la tecnología avanzada también se tiene constantemente actualizada la información de delitos en las ciudades. Y se pueden operar alertas a partir de los sensores, además de que se graba en tiempo real cualquier situación, cuyos videos son además almacenados.

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